sábado, 16 de abril de 2016

Un cuento de Navidad


El mendigo sintió el frio en el rostro al momento que escucho el eco de los tacos sobre el empedrado. Tacos altos…. “alguna puta, ya no hay tipos, es nochebuena, se fueron todos” pensó, mientras el eco se hacía más fuerte y cercano. 
La llovizna no le dejo ver bien cuando levanto la vista porque el eco había desaparecido y la mujer estaba de pie sobre el. No pudo centrar su vista en ella por la llovizna, encandilado por el neón del Motel cercano y obviamente el alcohol. “Hola” escucho como un susurro. “pasamos un rato juntos?”. Recuerda que ella lo ayudo a poner en pie, ver las luces de los balcones y arbolitos encendidos y recuerda que se fue el frio y estaba sobre la cama semidesnudo. Ella le susurra otra vez “déjame quitarte la ropa, yo me encargo” Abrió los ojos pero la penumbra no le dejo ver su cara. Solo la vio alta, piernas largas a contraluz de la ventana con luces navideñas en el exterior y a lado de una silla done brillaba la seda roja del vestido. Se le acerco y su rostro salió de lo oscuro, mediana edad pero bello, ojos tristes pero que ojos.. pensó él. Pero ya la dejo de ver mientras ella se metía en su entrepierna buscando darle placer. Cerró los ojos y sintió su boca regalándole momentos que ya tenía olvidados, la percibió besando su vientre y lamiendo las cicatrices que aun vivían en su pecho. En ese momento percibió su aroma, nada de alcohol ni perfumes baratos que tanto conocía de las chicas de la cuadra. Se embriago de ese perfume de flores mientras ella se acostaba sobre el y le decía al oído “soy tuya, cojeme”. 
Dos horas y dos orgasmos después el mendigo se durmió sobre la cama del motel envuelto en el aroma de su amante inesperada. 
En unas horas le despertarían para que se duchara y se fuera y el se fundiría en la llovizna gris de la madrugada. Cuando el despertara , ella ya no estaría allí. Ella habría bajado la escalera, pagado la habitación por toda la noche. Sus tacos volverían a hacer sonar el eco sobre los adoquines de la callejuela mojada en la madrugada. Solo que ahora serán mas rapidos y seguros. Se oirá el entrechocar de llaves, el pitido de una alarma y las largas y bien formadas piernas ingresaran al BMW estacionado una cuadra mas adelante.
 Ella encenderá el coche y partirá. Unas cuadras mas y su celular suena….

- Hola , mami?
- Hola Micaela, que pasa? Carmen ya les dio de comer.
- Si mami, Papa ya llego al aeropuerto viene para casa, los esperamos despiertos!
- Bueno, mi amor, llego en unos minutos. Decile a Carmen que me prepare algo a papa y a mi, si?
- Si mami, le conte a Carmen que saliste a tu buena obra de nochebuena, a ella le gusto mucho!
- Si mi amor, pero no cuentes mucho, uno debe ayudar sin hacerlo publico
- A quien ayudaste hoy mami? 
- A un mendigo , mi amor, a un mendigo

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